Como en muchas ciudades, hasta fines de siglo XIX, la provisión de agua en Corrientes la efectuaban los aguateros y aljibes. Situación que cambió cuando la Comisión Nacional de Obras de Salubridad, a través del proyecto Construcción del sistema de agua potable en la ciudad de Corrientes, inauguró en 1905 la planta potabilizadora que dio agua potable a 7500 habitantes del radio urbano de la localidad.

Luego, por Ley Nacional (1912), la empresa Obras Sanitarias de la Nación se hizo cargo del servicio en Corrientes y todo el país, para transferirlo después a cada provincia – en Corrientes a la Administración de Obras Sanitarias Corrientes (AOSC) Posteriormente, con la sanción de Ley de Reforma del Estado en 1989, capitales privados se responsabilizaron de la prestación e inversiones para su expansión; mientras que el Estado se reservó las funciones de regular y controlar. De este modo la gestión del sector se descentralizó, permitiendo que un total de 1548 prestadores la operen - 70% entes privados y 30% estatales.

Fue así que el 1º de septiembre de 1991 Aguas de Corrientes obtuvo la concesión integral de los servicios de agua potable y desagües cloacales, no sólo de la Capital de Corrientes sino también de nueves localidades del interior de la provincia (Saladas, Goya, Mercedes, Esquina, Paso de los Libres, Curuzú Cuatiá, Santo Tomé, Monte Caseros y Bella Vista) Ámbito que se amplió en marzo del 2006 con la incorporación de tres localidades (Empedrado, Santa Lucía y Yapeyú)

Actualmente, la empresa brinda servicio de agua potable a más de 610.000 habitantes y servicio de desagües cloacales a más de 458.600.

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